Si hay un concepto que,
afortunadamente, ha caído en desuso en las últimas décadas es la
de considerar que las embarazadas deben ser consideradas enfermas.
Estar esperando un bebé no tiene nada que ver con ninguna patología,
aunque es cierto que requiere de un cuidado especial para que el
estado de esa mujer sea el óptimo posible. Pero eso, más que
medidas médicas, lo que precisa es de hábitos cotidianos
saludables.
